Que en los tiempos que corren nos quejemos de la lluvia es imperdonable, ya que hace falta mucha más de la que nos han regalado las nubes, pero como nunca llueve a gusto de todos es lícito que protestemos porque llegue el agua a destiempo y robándonos los que más nos gusta.Como ya, sabréis el concierto del domingo en La Capsa fue movido de lo lindo. Todo el fin de semana amenazando lluvia y resistiendo sin caer de gota, con lo que se pudo celebrar el BAM. Domingo sombrio y extraño, eso de los conciertos en domingo es algo a lo que no estamos acostumbrados, o por lo menos un servidor que necesita ese sagrado día para reponer fuerzas y afrontar una nueva semana de trabajo, si no con buena cara, si con las energías sufiencientes como para disimular.
Entrevista con todos los Niños Mutantes por separado, unas cervecitas en la terraza a la fresca, comentar planes para futuros conciertos y relax en medio del trabajo. Tras la cena de rigor la tromba de agua y nuestra amada compañía de suministro eléctrico, nos recuerda, por si lo habíamos olvidado que éste es un país tercermundista y aunque Alonso gane el mundial de Fórmula 1, el resto de los contribuyentes españolitos vamos a pedales. No es de recibo que medio Baix Llobregat sufriera un apagón de más de una hora de duración.
La tromba de agua y las llamadas de móviles cumplieron su misión: que poco público se decidiera a ir a La Capsa. La incertidumbre y las caras de músicos y no músicos (deberíais ver la cara del equipo de Bad Music, sobretodo Mónica y Paula), Juan Alberto (vocalista) me decía: "venir de Granada para esto!!! qué putada!"; yo que soy asquerosamente materialista a veces pensaba: "las entrevistas a la mierda, si no hay imágenes no sirven de nada". Paula a su hermana por el móvil: "No vengas que esto tiene mala pinta". Otro por ahí delante: "En Hospi ha venido la luz hace cinco minutos"... Zas!!! a las luces de emergencia se les acaba la batería y nos quedamos completamente a oscuras, que fue como irse a la mierda pero sin olor a inodoro.
A la gente se la dice amablemente que el local se cierra y cada uno para casa en barca o como sea, los músicos y nosotros pensando cómo recogemos las cosas de la sala de conciertos, si no se ve tres en un burro y tenemos los instrumentos ellos, y las cámaras montadas nosotros. Mecheros, linternitas, la luz del móvil, abrir la puerta de emergencia y con las largas del coche, etc... Zas!!! Lo que la compañía eléctrica te quita, ella misma te lo devuelve, o como dice el refrán la Compañía eléctrica aprieta pero no ahoga. Se hizo la luz, sólo falto el tipo ese que repartía panes y pescados por doquier, porque aquello parecía un milagro o una broma de cámara oculta.
Posiblemente lo más razonable hubiera sido que el concierto se suspendiera, recoger con iluminación ya cada uno para casa, pero aquí entra en juego la naturaleza del músico, ese ser que sólo consigue ser feliz si está loco o lo parece, y allí todas las bandas no sólo lo parecían si no que lo eran, locos de remate.
Sólo quedaban unas 80 personas siendo generoso, pero a nadie se le paso por la cabeza suspender el concierto: Turistas (Turistas Reload según el cartel), Cosmopolitants, Niños Mutantes y Uncertain Blue consiguieron un concierto mágico, recortando repertorio por la hora, pero agradeciendo al público que había aguantado el chaparrón, el apagón y las penurias de un domingo sombrio y extraño.
El equipo de Bad Music tuvo una baja que terminó de rematar la faena. Sonia, con el chaparrón, el cansancio y la gripe que arrastraba no pudo más y antes de Cosmopolitants se tuvo que marchar con urgencia para someterse a una cura de leche caliente, miel y edredón. Desde aquí le mando un fuerte abrazo y espero que se recupere pronto.
Lo dicho anteriormente un domingo sombrio y extraño que terminó a las 4 de la madrugada con una ducha caliente, un montón de horas de grabación y una sonrisa de oreja a oreja... y es que nos conformamos con muy poco.
Por cierto la foto no es del domingo, es del InVictro de este año, otro episodio de Pepe Gotera y Otilio en Vic, porque aquello no era lluvia, es que se habían dejado el grifo abierto, pero eso será otro día.